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martes, 27 de marzo de 2012

Encuentro con el autor Fernando Lalana


El pasado Miércoles 7 de Marzo, nos honró con su visita el autor de literatura infantil y juvenil, Fernando Lalana. Vino a comentar su libro Amnesia, leído por los alumnos de 3ºESO del instituto Cavaleri, sitio dónde tuvo lugar este encuentro.
El Zaragozano escritor no solo comento su fantástico libro Amnesia, sino muchos aspectos de su profesión, ese mundo tan difícil en parte y poco conocido. Nos comentó que lo que a él realmente le gustaba era escribir libros juveniles, aunque cuando pasaba peores rachas económicas tenía que escribir libros infantiles, pues son más fáciles de vender en el mercado y, a diferencia de los libros adultos, duran muchísimo más en las librerías.
Pudimos hacerle las preguntas que queríamos y los alumnos se metieron en la entrevista y participaron con preguntas muy curiosas y buenas. El autor, al que se le veía también muy contento y feliz de que le hiciesen tantas preguntas y con tanto interés, contestaba de muy buena gana.
Pienso que es una muy buena actividad y que es un privilegio leerte un libro y poder tener una entrevista tan libre con su autor.

Paola Asencio

El pasado miércoles siete de marzo, el reconocido autor y ganador del Premio Nacional de Literatura infantil y juvenil, Fernando Lalana visitó el instituto I.E.S. Cavaleri en el municipio sevillano Mairena del Aljarafe, pues los alumnos de tercero de la E.S.O. debieron leer su libro Amnesia como lectura obligatoria. Este encuentro con el autor concurrió muy bien, aunque hubo un comentario del escritor que provocó una gran polémica, debido a que criticó duramente a los escritores de literatura fantástica y a este subgénero narrativo calificándolas con palabras como "mala", "falsa" o "incoherente". Fernando tampoco cumplió al pie de la letra con su función de hablar de su libro ni de su carrera de autor, porque dedicó parte del tiempo a vender sus libros con comentarios como "... este libro deberíais comprárselo a vuestros hermanos pequeños..." y a criticar a otros autores. Aunque muchos alumnos mostraron su desacuerdo, la participación fue muy favorable, además de que el autor se le observó cómodo y a gusto con el ambiente.
El encuentro terminó con la firma de libros, aunque parte de los presentes se fuesen molestos.

Alejandro Velázquez

El miércoles 7 de febrero los alumnos de 3º de ESO del IES Cavaleri, localizado en Mairena del Aljarafe, recibieron una inesperada visita del escritor de literatura juvenil e infantil, Fernando Lalana. La visita fue inesperada, ya que el alumnado fue avisado solamente con un día de antelación. Este escritor es el autor de la novela juvenil  Amnesia, que ha sido leída por los alumnos.
Fernando Lalana comenzó contando cosas, en general, sobre su libro y su experiencia como escritor. Tras esto, se realizó una ronda de preguntas sobre varios temas; en general trataban sobre el libro (su proceso de creación, en qué se inspiró, cómo se informó, etc.) y sobre su carrera de escritor (cuál ha sido su mayor éxito, qué libros prefiere escribir, qué libros se venden mejor, rivalidades entre escritores, etc.) Algunos alumnos hicieron preguntas extrañas que él ni siquiera supo contestar.
A medida que iba pasando la hora había cada vez mas preguntas y alumnos interesados en los temas hablados, y el autor se desenvolvió con soltura,  haciendo algunas bromas e ironías que ayudaban a romper el hielo.
Al final, Fernando firmó varios libros y los grupos A y C fueron saliendo de la biblioteca para dejar sitio a los dos próximos grupos. Para los alumnos fue una vivencia interesante, ya que es una gran experiencia la asistencia del autor de un libro previamente leído.

Vira Sharko

Fernado Lalana visitó la biblioteca del IES Cavaleri el pasado miércoles 7 de Marzo, para hablar sobre su libro Amnesia. Al encuentro asistieron los alumnos de 3º de la ESO, que se estaban leyendo el libro como lectura obligatoria en la asignatura de Lengua.

Fernando comenzó haciendo una introducción sobre de qué trataba su libro, a pesar de tener algunas lagunillas en la historia, ya que hacia tiempo que la había escrito. Poco después, pasamos al turno de preguntas, en el que la visita se animó aún más. Las preguntas más frecuentes fueron: "¿Por qué ha escrito el libro?", ¿En qué se ha basado para escribirlo?" etc. Fernando respodió muy amablemente a todas las preguntas, pero hizo algunos comentarios un tanto desagradables sobre la fantasía. A mi parecer,  no debería haber dicho que era una porquería, porque cada uno puede escribir o leer lo que quiera. También hizo un comentario despectivo sobre los franceses que no me agradó. El encuentro en general transcurrió de forma tranquila, todos estaban muy interesados en saber parte de su vida. Solo hubo un poco de revuelo al final, ya que algunos querían una dedicatoria. Finalmente, fue una jornada muy divertida en la que los alumnos disfrutaron mucho.
Isabel Cascales

martes, 31 de enero de 2012

Retratos caricaturescos

Tras la lectura de la descripción que Juan Ruiz hace de la serrana de tablada, os lanzasteis a la aventura de crear vuestro propio "monstruo", algunos incluso os atrevisteis con el verso. El resultado ha sido terrorífico.

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Confundir al monstruo, Guillermo Pérez Villata


Me hallaba atendiendo a los clientes de la posada, cuando algo insólito apareció delante de mí. Una criatura extraña y sin forma exacta. Tenía la cabeza del tamaño de dos melones maduros, mas su cuerpo era fino cual fideo. En cambio, era alto como la mayor de un galeón. Parecía más farola que humano.
Sus pies eran desproporcionados, uno inmenso cual elefante, otro enano cual codorniz. Las manos no eran muy distintas, solo que no la había pequeña, ambas eran grandes. Mal fortunio a quien le estrujara la mano. Las uñas eran amarillas y afiladas, parecían salidas de un oso. Los brazos y las piernas eran como las de una persona normal, por lo que uno se pregunta cómo consigue levantar sus manos gigantes. Sus piernas estaban llenas de bultos y pelos de ballena.
Su cara daba espanto: un ojo del tamaño de una naranja, y el otro de una aceituna; la boca, grande con labios de gorila y sus dientes, los pocos que quedaban, eran amarillos y ninguno estaba entero, Dumbo abría tenido envidia de semejantes orejas.
Por suerte tamaña bestia solo vino a por una residencia, pero yo no pude dormir sabiendo que tal criatura dormía a mi lado.
Isidro Romero Sánches


Esa mujer no es tan fea como dicen, simplemente tiene un par de imperfecciones. No es muy alta, medirá poco más de medio metro, cual champiñón de campo. Ella es mas bien entradita en carnes, sea cual sea el tipo de ropa que se ponga parece embutida en un chorizo. Tiene el pelo muy largo, llega mas allá de la cintura, las puntas muy estropeadas y abiertas con sus raíces un poco grasas. Sus cejar son del mismo color de su pelo, un rojo anaranjado, y llegan a juntarse entre los ojos. Sus ojos, sin embargo, son muy bonitos, de un azul verdoso. Su frente y su gran nariz están llena de granos, ir con ella es como ir con una paella. Entre la boca y la nariz unos negros y gruesos pelos empiezan a aparecer. Tiene las facciones de la cara muy marcadas y una gran verruga sale de la punta de su barbilla. Tiene el cuello muy fino y largo, cuello de jirafa parece que fuera. Sus brazos son muy gruesos y cortos, como morcillas, y sus dedos son gordos y pequeños como salchichas. Pecho no tiene, se lo disimula con papel, y sus caderas, muy anchas, balones de fútbol parece que son. Sus piernas, muy gruesas y velludas cual pata de jamón, y sus pies tan chicos como los de un bebé.

Paloma Ríos 


Mi vecina Remedios tiene la cara hecha de un orejón, como la fruta seca. Se podrá ser fea, pero nunca como mi vecina Remedios. Mas menos rubia, porque en su cabeza lo que queda de su pelo se puede igualar a un campo de fútbol lleno de calvas. Su nariz conversa con la barbilla, que si se juntan hace garra como el pico de un ave; su boca está a la sombra de la nariz, sin dientes ni muelas. Sus ojos se encuentran como en dos cuevas. De orejas largas y desplegadas como antenas parabólicas, su cuello es tan delgado y largo como una jirafa. Su trasero es tan grande que cuando pasa por cualquier sitio va tirándolo todo. Y tiene pies tan grandes que cuando anda le cuesta moverlos del sitio. Su forma de vestir es muy extravagante, lo mismo usa un pantalón de color amarillo de cuadros y una blusa roja de lunares, a lo que acompaña casi siempre en invierno con un gorro, sombrero o tocado de diferentes colores.

Laura Ocaña

Mi amigo era un joven asombroso. Tenía un aspecto desagradable, por lo menos yo no conocía a alguien tan feo. Mientras paseábamos, íbamos hablando y a mí me repugnaban las babas que le colgaban de la boca; no vocalizaba bien palabra alguna, como si un mazapán tuviera dentro de la boca. 
Aunque era joven, tenía la piel colgante con más pliegues que un bolso vacío y una gran papada que le hacía parecer un anciano. Su nariz era un saxofón con dos grandes agujeros como los de la capa de ozono. Aquellos ojos, rodeados de dos grandes ojeras oscuras como puñetazos, eran difíciles de mirar debido a su tamaño tan peculiar. Los tenía tan saltones como los de una rana. Sus cejas eran tan peludas como las de un oso y sus orejas tan grandes como las de un burro. Unos gruesos y agrietados labios era lo que tenía en la parte inferior de su cara. Su frente siempre estaba arrugada y su ceño fruncido, lo que mostraba su mal genio. En vez de barba poblada, unos pelos largos y aislados colgaban de sus mejillas y su barbilla.
Caminaba a trompicones, con un hombro mas alto que el otro, lo que le hacía andar con una estabilidad propia de un mono, y sus piernas eran tan gordas como las de un elefante. Tenía un cuerpo tan amorfo que no se sabía lo que era pecho ni lo que era barriga.
Cuando se despedía de mí, me acercaba su pegajosa y peluda mano con unos dedos tan anchos que parecían un muestrario de boniatos. 

Joaquín Segovia
                                                                                                        
Cabeza gorda y abultada,
rechoncha y deformada.
Rostro largo y descuadrado,
peludo de lado a lado.
Cabello sucio y maloliente
al agua abstinente.
Iris perdido y desviado
buscando a su aliado.
Su mirada...
Torso moxmordo y esculpido
terreno montañoso.
Zancas de modelo;
morenas de terciopelo.
Pezuñas manchegas,
olor que ciega.
Brazos de azteca,
ausencia de muñeca.
Sus andares...

Camina ausentado entra las gentes,
cohibido,
algunos caídos.
Ni accidente ni percance,
ni infortunio ni desgracia:
Jolgorio y regocijo 
del que no anda fijo.
Raúl Alfaro
 
 
Era una persona horrorosa. Tenía una cara extraña, con un ojo más grande y alto que otro, uno era verde, otro marrón. Su frente era muy grande, llena de arrugas. Las cejas, naranjas, contrastaban con el pelo rubio y de muy escasa cantidad. No tenía nariz, solo dos agujeros en la piel. Sus labios eran gruesos con dientes largos y amarillos como los de un conejo. Una barba espesa y negra ocupaba gran parte de su cara, dejando las paletas escondidas detrás del pelo. Su voz, insoportable, de pito, era una rompe tímpanos. Tenía las orejas  más grandes que las de un elefante. Sin apenas cuello, iba siempre encorvada, sin levantar la mirada del suelo. La chepa que le salía de la espalda hacía que se pareciese a una tortuga. El pecho lo tenía metido hacia dentro, pero el esternón sobresalía del pecho. La barriga, inmensa, parecida a la de un luchador de sumo, era asquerosa, había que meter una excavadora para encontrar el ombligo. Tenía piernas gordas y peludas, mientras que sus pies eran ínfimos, como los de una rata. Tenía un rasgo peculiar, difícil de ver,  siete dedos en un pie y seis dedos en otro. Una persona extraña.
Francisco Javier Romero
Si os gustán, pinchando aquí podéis leer el de Alejandro Velázquez.

martes, 13 de diciembre de 2011

Completamente lunes

Aquí os dejo una muestra de algunos de los poemas que escribisteis tras leer Completamente viernes, de Luis García Montero.

Marcos González


Por despertadores y mochilas,
por olor a café y sueños por los rincones,
por buenos días cálidos y
camas sin hacer, ropas y zapatos limpios,
por pelos despeinados
quien se acerque a mi casa
puede encontrar un día
completamente lunes.
      
NURIA AMPURDANÉS

Por las mochilas y sus libros,
por la ropa sobre la cama,
por los vasos con cereales
en las bandejas.
Por los cojines sin sus fundas,
los papeles de plata
tirados en la encimera,
cualquiera que entrara
en mi casa diría que es
completamente lunes.

ISABEL CASCALES

Por cuadernos guardados y mesas ordenadas,
por cristales limpios y sillones preparados,
por mochilas cerradas y ambiente triste,
mi vida aburrida y mis ánimos agotados.

Por las calles vacías y el gentío en sus casas,
por los silbidos en los callejones y las hojas en el suelo,
por las almas resguardadas y los coches aparcados,
por las aguas y sus cauces rebosantes,
quien se acerque a mi pueblo,
puede encontrar un día,
completamente lunes.
          
CARLOS SENDRA ORTIZ


Por libros y cuadernos,
por folios apilados y zapatos en el firme,
por muebles barnizados, por la estantería
ni música, cajas, ni discos,
por la cama con ropa,
quien se aproxime a mi cuarto
puede hallar un día
completamente lunes.

ALEJANDRO VELÁZQUEZ

Por tazas y platos en la mesa,
por la cama deshecha y ropa tirada,
por persianas bajadas, un escritorio
sin cuadernos, ni lápices, ni bolígrafos.
Quien se acerque a mi casa
puede encontrar un día
completamente lunes.

VIRA SHARKO